Sobre el significado de la alquimia y la espaguírica en la curación natural

 

de Peter Hochmeier

 

Todo lo que practica el hombre diariamente, sea en la gran arte o en cada gesto, es un parte de su ser. Una vista large puede encontrar una historia muy larga, una senjal con la mano puede decidir entre vida o muerte. Un espacio habitado por el hombre, tiene su idioma, como es el hombre y el espacio habitado por el ser humano, habla su idioma.

La manera de ser del ser humano manifiesta el espiritu en la naturaleza.
De forma similar se muestra la planta, ido que en sueno e inconciente.

En silencio narra la vista de sus flores. Su lugar es el espacio que ocupa y su crecimiento da muestras que se pueden apreciar.

Cuando el ser humano frente a una planta, entra en su interior para entender su lenguaje. Deja resonar su imagen en su interior y empieza a recordar. Y cuanto más capaz es de recordar la gran Unidad de todas las criaturas, más claro le habla la planta sobre los secretos de la felicidad de ser una parte de la gran obra de arte, una parte del cuerpo de la tierra y por ello también una parte des cuerpo de ser humano.

Desde el principio el ser humano habita la tierra como un invitado y llegada su hora se separa de ella. Para ello vive dentro de un cuerpo terrenal y través de él, tuvo que ocuparse de las cosas de la naturaleza.


Todo lo que el hombre practica a diario, sea un gran arte o en un movimiento, es una parte de su ser. Una mirada larga solo puede contar sobre una historia más larga aún, una senal con la mano puede decidir entre la vida y la muerte. Es espacio habitado por el hombre, habla su idioma y su forma de ser muestra la voluntad del espiritu de la naturaleza.

De forma similar se muestra la planta, solo que en sueno e inconciente.
En silencio narra la visión de sus flores, su lugar es el espacio que ocupa y su crecimiento da signos que se pureden notar.

Si el hombre se encuentra frente a una planta, entra en si mismo para entender su lenguaje. Deja resonar la imagen de la planta en su interior y impieza a recordarse. Cuanto mas capaz es de recordarse en la gran "Unidad de todas la criaturas"., más claro le habla la planta sobre los secretos de la felicidad de ser parte de la gran obra de arte, del cuerpo de la tierra y por ello también, na parte del cuerpo del hombre.

Desde el principio el hombre se preocupaba de cómo habitar la tierra, como un invitado y separarse de ella llegada su hora. Por ello vivía entro de un cuerpo terrenal y a través de él, tenia que ocuparse de las cosas de la naturaleza. Con un unso correcto, conseguíua su propósito, pero n falso proceder solo atraia enfermedades y sufrimientos.

Esta sabiduría ancestral necesita comprensión, entendimiento des ser natural y esto tiene como ase detenerse en el interior y percibir, siguiendo las palabras de Paracelsus "hacia el trato correcto con las cosas de la naturaleza" que nace de "La visión en la luz de la naturaleza".

Las marcas en la historia llevan a los curanderos - con conciencia de la naturaleza - hacia la visión y comprensión, la Spagyrik y hacia el trato correcto y el entendimiento, el gran arte de la alquimia.

Es en vano buscar el "gran tiempo" de la alquimia en la edad media tardía o en el cornienzo de los nuevos tiempos porque exista una extensa literatura y por ello se quiera colocar en esta época. Ya en aquel entonces eran conocidas solo fracciones des "arte" en occidente. Solo algunos que lo practicaban con sereidad como Flamel, Paracelsus, Glaser o Agricola podían hablar con competencia sobre las fases des trabajo alquímico que fueron muy mal interpretadas con la aparición de un gran número de libros sobre la alquimia y pseudoalquimia en el curso de sestos siglos desde la aparición de la imprenta.

Algunas raices de la alquimia se pierden en el insondable fondo del pasado, sin embargo, quedan continuamente con vida y una y otra vez dan origen a frutos y flores en diferentes tiempos y regiones del mundo. Uno puede cilificar este arte de mucha responsabilidad con en trato con la naturaleza viviente y el anhelo del hombre, que efectuando su aporte da paso al los aspectos "curativos" como artesania.

La alquimia por si sola no es un camino espiritual para encontrar a Dios ni tampoco un sistema de páctica mágica. Ella no se ocupa de lo "sobrenatural" sino de todo lo "natural". La finalidad de la alquimia fue siempre la afinación en el sentido de la quración que tiene que obtener en todos los aspectos en cuanto al hombre en su totalidad como también en todos los otras reinos de la naturaleza, la fauna, la flora los minerales y los metales. En el reino de los metales se hallan aqui y allá las posibilidades de una transmutación material, y este proceso está documentado en innumerables obras, algunos alquimistas consiguieron buenos resultados a modo de juego solo "para ver si es posible" los cuales en realidad pocas veces merecieron la pena de todo el esfuerzo. Agrigola escribió en su "medicina quimica" sobre algunas de estas "piezas" que el mismo practió sin hacer mucho ruido. Es se burió de "muchos laborantes" de su tiempo, quienes examinaron estos ojetivos en casi todas las cosas de la tierra y encontraron muchos instrumentos, aproxiandose pero sin llevar a cabo lo que los "viejos" en uns sola "estufa" realizaron.


También en el ayurveda, la alquimia siempre formaba parte fija del arte curativa, no era cosa autónoma y separada de ella y la transmutación de los metales no se considera para nada la meta aspirada, aunque suyos métodos se han transmitido hasta hoy día. Parece que en el siglo veinte sólo tenía gran importancia aquella transmutación bien documentada la que se ha realizado para poner a dispocición oro al financiamiento del movimiento de independencia de Mahatma Gandhi, sobre todo la construcción de ruecas y el proyecto de sal. En este caso los expertos lo consideran "carmicamente justificable" el uso de estos altos procesos alquímicos.


La transformación de los "elementos químicos" en la naturaleza y en el laboratorio es hoy día, a lo más tarde desde los conocimientos que surgen de la investigación nanométrica, un hecho comprobado. Pero lo que entonces ahí para algunos parece ser un conocimiento nuevo, no es que la comprobación de las ciencias de tradiciones muy antiguas y lo que aquellos consiguen con un esfuerzo téqunico enorme - y de alguna manera en ausencia del arte - para los otros se le requiere nada más que "un poco de tiempo".


La explicación probablemente más justa del término "alquimia" da Paracelsus con: "El uso adecuado con las cosas de la naturaleza". El tejedor, el campesino y el viñero los designa igual como alquímicos como el médico iatroquímico o el experto de la curación natural en el sentido ideal, si es que saben aprender de la naturaleza viva y seguir refinando estos conocimientos sacados de ella.


"Contiene tanta importancia la alquimia por la gran virtud escondida en las cosas de la naturaleza, la que no es evidente para nadie, sino la consigue surgir la alquimia. A no ser de esto le pareces a uno que mira a un árbol en el invierno, pero no le conoces ni sabes lo que está dentro de él - tanto tiempo que llega el verano poco a poco abriendo los renuevocitos, ahora el florecer, ahora la fruta y lo que más hay dentro de él. De esta manera al ser humano se le esconde la virtud dentro de las cosas, sino es que sabe penetrarlas a través del alquímico, así como a través del verano. Y este es aquel arte sin la que todo lo demás tiene un hueco." (según Paracelsus, Paragranum)

En el fondo la espaguírica y la alquimia son dos palabras grandes para la misma cosa. Alguna diferencia sería en el hecho de que con alquimia se asocia una vista todavía más profunda al interior del ser de las fuerzas y de las cosas y también trabajos laboratorios más exigentes que con la espaguírica. Hay otros que con espaguírica relacionan un tipo de alquimia vegetal como también trabajos sencillos con los minerales y alquimia para ellos tiene que ver sobre todo con el mundo de los minerales y los metales. Pero esta distinción se va relativizando debajo de que el penetrar al ser de los metales hoy día se entiende cada vez más químico que espaguírico/alquímico y que el echarle un ácido industrial al metal puro no resulta en un producto alquímico. Pero por otro lado de los "viejos" (Tölde, Kunckel, Paracelsus ...) se han heredado trabajos con plantas que para decir la verdad llegaron a ser preparados alquímicos bastante altos. El término alquimia se puede entender entre otros también como en el medio entre los términos espaguírica y hermética, a lo cual el primero denomina sobre todo la práctica laboratoria y la elaboración de remedios curativos y la hermética incluye el entendimiento de la naturaleza y la cosmología de las tradiciones antiguas, lo que otra vez forma la base para la espaguírica.


A la persona no experta la "lengua de la naturaleza" se "encierra hermética-mente" como también las interrelaciones entre el efecto de las fuerzas y las manifestaciones materiales. Es lo que la ciencia de las signaturas (hablado con las palabras de Paracelsus) le convierte a un "arte sin la que todo lo demás tiene un hueco". Es el alpha y el ómega del arte curativo - un alpha respectivo al diagnóstico del hombre y al reconocimiento de las fuerzas en las plantas y las piedras - un ómega en la preparación "armónica" de remedios y en la "integralidad" de conceptos terapeúticos. La ciencia de las signaturas - el entender de los signos en las cosas y los procesos - es indicador de camino en las fases de una obra alquímica. En el sentido del "entender de la lengua de la naturaleza" es la sin más naturalmente dada ayuda de orientación en "el manejo con las cosas de la naturaleza".


A través de fases de trabajo espaguíricas/alquímicas o sea herméticas se separa las formas expresivas de las fuerzas más sútiles que tienen su efecto en las cosas naturales de sus aparencias manifiestas y se las purifica y reune. Aliberado de flema y escoria se consigue aquellos trozos o fracciones que generalmente se denomina como sulfur, mercurio y sal o sea (después de la separación de los elementos) como tierra, fuego, agua e aire. Naturalmente que no son los princípios filosóficos o los elementos mismos, sino sus típicas formas de expresión, ocultas dentro de las cosas como liquididad, vapor, fuego, humo, aceite, sal etc. En la misma proporción como actuad las fuerzas o principios en la planta creciendo, penetran de una manera sutil el remedio. Quiere decir que no se "saca ninguna fuerza", sino las cosas de la naturaleza se acercan más a la idea original. Esto se puede comparar con la idea en la medicina ayurvédica, la que dice que el ser humano nace con una idea completa, un plano claro y un ser entero y que la "enfermedad" resulta alejándose de estas cualidades originales y perdiéndose en el materialismo. El concepto buddhista diciendo que la raíz más profunda de todas las enfermedades es la ignorancia quiere decir lo mismo. Según Thurneisser los remedios espaguírico surgen "por reducir y reponer cada cosa a su primera forma o a su primero ser sin escasez o ausencia de la cosa formando parte antes pero que ahora se entiende meramente espiritual". En el ayurveda se exige sacar las fuerzas curativas desde los minerales y metales desde hace siglos y este es un método común hasta hoy día. Será porque la India se ha salvado de la devastación del oscuro "siglo del hierro" (Kal-Yuga). Según la necesidad y el nivel del arte se prepara Bhasmas de minerales y de metales de alta calidad y algunos Rasa Shastris trabajan hasta "muy arriba", hasta la fixación del mercurio o hasta la "Piedra Grande" - muchas veces inesperadamente similar en la manera de entender y en el proceso


Es sobre todo la alquimia la que revela aquella unión de la ciencia naturista porque es ella la que llega hasta la cima de la montaña, es decir en el conocimiento sobre el ser de las sustancias naturales, en suya aplicación en la ciencia curativa y sobre todo en la práctica laboratoria de la apertura y el aprovechamiento de los poderes. Es válido probablemente en todo el mundo que el agua, el alcohol, el vinagre trendrá su virtud propria de disolvación, el mineral su densidad o venenidad propria y el fuego su calor dependiendo de la intensidad. En todos los lados tienen efecto las fuerzas de los mismos planetas, astros y elementos en las "cosas naturales", es decir las plantas y los minerales, en los órganos del cuerpo y se les inscriben sus signaturas. "Todo el arte es hombre y mujer", se dice en la Turba Philosophorum, y sigue: "Toda la naturaleza se constituye de los 5 elementos." Han sido el color amarillo y la característica de cobustibildad los que al azufre en todas las partes del mundo lo habrán identificado como una expresión del elemento del fuego igual que el herrero trabajando el metal sea hace seis mil años en la Asia Central o hace tres mil años en Centroeuropa en las minas de la región de resina siempre y en todas la partes encontraba las mismas leyes de la naturaleza. Era entonces para aprender "la adecuada manera de tratar a las cosas de la naturaleza" que la humanidad desde siempre se acercaba a la "escuela de la naturaleza".

P. H.